Técnica: Mixta sobre madera.
Dimensiones: 21 x 50 cms
Esta obra, tallada en madera de pino sobre un fondo texturizado y oscuro, es una meditación profunda sobre la conciencia y el presagio, titulada «El Sueño». El panel exterior, de negro profundo y textura rugosa, es el velo de lo desconocido. Sobre él, se impone un travesaño central con un luminoso tono dorado bruñido. Este oro no solo simboliza la sabiduría, sino la doble cara de una época: evoca la fiebre de El Dorado, el sueño quimérico de riqueza que sedujo a los españoles, contrastando con el sueño profético del mundo indígena.
En el corazón de este dorado, tres Ojos del Testigo nos observan desde un profundo trance. Estos tres orbes rojizos aluden a las tres carabelas que, según la leyenda, Moctezuma II soñó como un presagio ineludible de la caída de su imperio. Es una dualidad de visiones: la ambición que buscaba oro y la premonición que lo perdió. Las texturas circundantes sugieren el lenguaje cifrado del inconsciente que contiene tanto la codicia como el destino.
«El Sueño» es un tótem histórico y metafórico en tu hogar. Ancla el espacio con una carga dramática, invitando a la introspección. Sugiere que el conocimiento más profundo se encuentra en esa delgada línea donde el deseo de un mundo (el Dorado) se encuentra con el trágico final de otro (las tres naves), recordándonos la fuerza inmutable de la visión interior.





