Técnica: Talla en madera de caoba.
Dimensiones: 107 x 76 cms
En el lienzo dorado de la madera de caoba, reposa un «Pecesito Besucón», una joya tallada donde la naturaleza y el mito convergen.
Su cuerpo, cincelado con la fluidez de un sueño acuático, evoca la corriente de un río ancestral. Las vetas, como ondas petrificadas, guían la mirada hacia el alma de la pieza.
En su centro, palpita un corazón de arcilla: un círculo de carmín intenso, cual flor ígnea o sol sumergido, custodiado por orbes de oro viejo. Los espirales de verde y ocre danzan, imitando el abrazo de las algas en un remolino eterno, mientras destellos púrpuras en el «beso» final sellan la promesa de una caricia submarina.
Es más que madera y acrílico; es un talismán de la profundidad, un eco de la fantasía que duerme en el bosque, esperando nadar en la luz.
















