Técnica: talla en madera de pucté.
Medidas:85 x 38 x 40 cms.
La Cruz de Pucté: Sangre de Cristo se alza como un testimonio de madera y misterio. La cruz, tallada con una cuerda retorcida de pucté, evoca la pasión enroscada y la unidad inquebrantable. No es un madero estático, sino un torbellino ascendente que culmina en brazos abiertos, entrelazados como nudos de destino y redención.
Descansa sobre un tronco áspero y oscuro, un fragmento de tierra primordial de donde brota la vida y el sacrificio. Desde la base de la cruz, el rojo vibrante se derrama, no solo como pigmento, sino como río de vida y dolor que tiñe la roca muerta. Estas venas carmesí bajan, como la gracia, hasta la base de pucté que lo sostiene todo, donde pequeñas heridas ardientes en forma de flor sugieren la resurrección latente y el fruto del dolor.
Es un diálogo silente entre la madera noble y la sacra hemorragia, una escultura que respira el mito y nos invita a contemplar la belleza cruda del sacrificio.








