Técnica: Talla en madera de pucte para espejo.
Medidas: 90 x 127 x 8 cms
Tallado en la densidad ceremonial del Pucté, este marco es un guardián y un umbral. Es la fachada de un templo interior donde la madera cálida se convierte en un pergamino narrativo. Los patrones grabados no son simple decoración, sino la caligrafía del ancestro, pintada con la solemnidad del negro profundo sobre la piel terrosa de la madera.
El ritmo de las líneas diagonales es la marcha de la tribu, la lluvia sobre el tambor, mientras que las espirales son el ojo de la sabiduría, el ciclo eterno del espíritu que se mira en el espejo. Este marco es un escudo, una armadura visual que protege la realidad que contiene. Cada clavo de cobre es un latido. Es un portal que nos obliga a honrar la profundidad, convirtiendo lo reflejado en una visión ritualizada, forjada en tierra y sombra.





